domingo, 16 de junio de 2019

hace dos semanas quise suicidarme, deje una nota a mi hermana menor donde le decía que cuidara de mis gatos. 
Sali del lugar donde vivo rumbo a ningún lugar... solo queria ir tan lejos de aquellas personas...
mi dolor me llevo hasta el mar, por el camino mi zapato se atoro dos veces, unas personas en auto me pidieron indicaciones... 
yo solo seguía caminando y a cada paso me reprochaba lo inútil que había sido. Cuando llegue a la costa había un par de pescadores y otro par de hombres que hablaban por el movil entre ellos mientras caminaban casi a la par. Llore. llore hasta que pensé que el mar se volvería mas salado con mis lagrimas, por mi mente también cruzo la idea de que el mar es salado porque hay lagrimas en el. Durante todos esos pensamientos me auto lastimaba la piel de las muñecas, lo hacia con tanto ímpetu, queria llegar hasta los músculos y romper las venas, tome un pedazo de coral y lo utilice para rasgar mi piel. El dolor que me causaba no se compraba con el que sentía mi alma en aquel momento. 

Cuando pude respirar un poco vi a un par de niños jugando no tan lejos de donde me encontraba, queria morir, si, pero no le haría daño a esos niños con mi muerte. Me levante de mi rincón y camine hacia otro lugar. ¿El mar llevaría mis lagrimas hasta donde estabas? ¿culparías al mar por mis actos o le darías las gracias por liberarme? no llevaba mas que tu reloj de bolsillo. Mire la hora 2:15pm aun había tiempo.
Sin percatarme ya no estaba en mi ciudad si no que en la vecina, camine un poco más.
 no me importaba lo que me pasara si caía desde las altas rocas, pero ¿estarías bien? ¿te haría daño mi muerte?
mi mente trajo de nuevo tus recuerdos... tal vez las personas estaban mal al pensar que el cielo los conecta con sus seres queridos, era el mar quien lo hace, entre el susurro de las olas lleva palabras de consuelo, la dulce brisa también es una caricia y el agua fresca es un beso olvidado...  mire el reloj eran las 4:00 pm, se hacia tarde. Camine de vuelta al lugar donde vivía, cuando llegue tome un baño y te escribí… teníamos trabajo por hacer 

sábado, 1 de junio de 2019

hay días donde suelo perderme en mi mente, ahí estoy en una aparente calma.
La inocencia de mi yo infante  es lo que me mantiene
y hay otra clase de días donde mi semblante se torna vieja, cansada y derrotada

No recuerdo el momento en el cual permití que me humillaran, me usaran...