viernes, 30 de septiembre de 2022

Tome mis llaves y bolso, salí antes a la cita que tenía con él... Sabía que debía esperarle a las 8, no me importaba... 

Al llegar al cafe y mirar a nuestra mesa de siempre lo ví sentado con su taza de café... Café sin azúcar y sin leche... 

Sonreí, frente a él estaba una taza de té esperándome... Cuando él me vió, sonrió y mi corazón se derritió...  

Me acerqué y besé sus labios, su beso fue cálido, sabía a café... Me senté a su lado y tome su mano dejando enfriar el té que me estaba esperando ...

sábado, 24 de septiembre de 2022

 Deje de escuchar tu música escandalosa, las citas en el café con tus recuerdos se volvieron más aisladas. 

Llego el día donde deje de ir y tu recuerdo también .

 

Un día de la nada llego una nota con mi café, eran par de frases que me hicieron sonreír. 

Desde ese día espero con ansias las 5 de la tarde para tomar un café con sus palabras... 

sábado, 3 de septiembre de 2022

La muerte me visito de nuevo, sin decir nada extendió su mano hacia mi. No podía negarme había una fuerza invisible que me movía. 
Me llevo a un jardín, donde tenían a un hombre atado a una silla; su ropa estaba sucia y rota -como si hubiera peleado con alguien- empecé a temblar, ya intuía lo que me mostraría. 
Más hombres aparecieron, no pude ver sus rostros pero recuerdo sus risas, burlas e insultos hacia aquel desdichado, plumas negras se esparcían por el sucio suelo.

El pecho del desdichado se teñía de rojo, su mirada transmitía odio y furia, mientras su cuerpo se daba por vencido y se dejaba marcar y dañar por sus captores, su espíritu se mantenía firme, fiero.  La muerte, me guio sin decir palabras, pude ver la precarias condiciones en que se encontraba el cautivo, esta escena ya la había vivido, el suelo desnudo, las paredes manchadas de suciedad y sangre, el techo  agrietado dejaba  filtrar la humedad.  ¿Era este el destino que le esperaba a mi amo? ¿me mostraba la muerte a quienes tenía que salvar? 

Varias cosas han pasado desde la ultima vez... 

papá gato no nos habla, teníamos un trabajo donde nos trataban mal..

Las malas palabras de nuestra mente se intensificaron y  aprendimos a amarlo de forma libre. 

Nuestra relación con nuestro Lobo cambio, ahora es un amor que va más allá de lo eros o ágape incluso platónico; no sabemos que nombre darle, amistad no lo es, compañerismo, no. Amor, es muy pequeña la palabra..

es como si fuera aun más profundo de lo terrenal, hasta el alma y aún más...  una sincronía que no es carnal o egoísta, que fluye cuál energía, libre y constante..