domingo, 22 de octubre de 2017

aun estando lejos, le siento cerca... 
aun sin hablarle, se lo que piensa 

no le visto y aun menos tocado
pero se que me tiene enamorado 

ignoro como terminara 
aun menos si soy capaz 
de verle con alguien mas. 

sonrió y saludo siembre contenta 
engañando hasta a la banqueta 

él me deja mentir,
así se siente feliz
fingimos amistad 
pero yo quiero algo mas 






Erase una vez 17

***
Que tonta era en esa época, que superficial fui… quise encerrar un mar de emociones en un barril de cidra… pensé que el cielo lloraba por mi desdicha, cuando en realidad el cielo estaba limpiando mis penas, mi dolor…
***
En otra habitación un hombre miraba desolado por la ventada, la lluvia que caía no auguraba nada bueno y su tan ansiosa boda se tornaba amarga.  Tomo distraigo el anillo que había mandado a hacer para su esposa. Un pensamiento fugaz cruzo por su mente: ¿Qué hice para merecer su silencio? La bella dama que desposaría había guardado silencio durante 10 años, si bien él envía por regularidad invitaciones al teatro, lienzos para confeccionar vestidos o alguna joya que personalmente había adquirido, la joven no comentaba palabra alguna, pues las respuestas que recibía eran escritas por la madre de su prometida.
Los golpes en la puerta lo sacaron de su pensamiento. El hombre camino con paso cansado hacia la puerta, al abrirla enseguida reconoció al mayordomo de la casa, ya debe ser la hora, pensó. Tomo su espada colocándosela salió de la habitación preguntándose si hacia lo correcto en desposar a la dama.
***
La boda se celebraría en el gran salón debido a la inclemencia del clima, las mesas fueron retiradas hacia los lados dejando un pasillo por el cual entraría la novia, los asientos se fueron llenando conforme se acercaba la hora del festejo. El murmullo entre los asistentes iba en aumento. Las risas de los niños se elevaban a la par de los regaños de las niñeras. Un eco de pasos firmes hizo callar a todos, el novio caminaba hacia el altar improvisado donde antes estaba la mesa del señor feudal. Nadie podía adivinar los pensamientos de aquel hombre, su mirada solo revelaba determinación y furia. No se detuvo para charlar con nadie, el único saludo que le dio al padre fue una leve inclinación. Era tal la presencia de aquel hombre que el silencio reino, los niños dejaron de reír, las damas callaron sus cuchicheos y los caballeros se movían inquietos en sus asientos.
La tensión se sentía claramente y solo fue rota momentos después cuando el lastimero llanto de un violín indico que la novia haría su aparición.
El velo que le cubría hacia poco por callar sus llantos, había rechazado el brazo que le ofrecía su padre como apoyo, tenía que controlarse antes de que llegara al gran salón.  La melodía que provenía del violín era el canto de su alma, la tristeza se hacía presente en aquel cantico.  Al intensificarse el sonido del violín ella hacia cada vez más lento su andar.
-querida ya no podemos retrasarnos más –le dijo su padre, en su voz se notaba la preocupación- ¿estas segura que quieres hacer esto?
Una opresión en el pecho le impedía hablar, en repuesta a la pregunta de su padre Tabitha camino decidida hacia la entrada del gran salón.
***
El tiempo, un viejo amigo de todos a veces se nos presenta cruel y otras dulces, en ocasiones pasa rápido y en otras es eterno.  Y Tabitha quería que fuera eterno ahora, con ojos cerrados dejo que su padre la guiara hacia donde su pronto esposo aguardaba, continuo con los ojos cerrados cuando su padre se detuvo y deposito su mano en la mano que la desposaría.
Le temblaban las piernas, las lágrimas seguían cayendo. El cuerpo de Tabitha empezó a temblar en cuanto escucho el padre hablar, después de eso todo se acallo por el zumbido en sus oídos.   El corazón le latía cada vez más deprisa, ella sentía que iba a morir por ellos. No supo cuando dijo “acepto” o escucho cuando su esposo lo dijo, sin darse cuenta todo había terminado y los asistentes gritaban y aplaudían la unión, algunos hacían eco para el beso que sellaría matrimonio ante Dios.
Cuando Damon hizo el intento de levantar el velo que cubría el rostro de Tabitha, ella dio un paso hacia atrás inconscientemente. Sintió una tristeza caer sobre él, había sido un error la boda. Se acercó a ella y deposito un beso sobre los labios de Tabitha sin levantar el velo. Los gritos de alegría por parte de los asistentes no tardaron en hacerse más fuertes. Algunas de las damas secaban sus lágrimas discretas, Damon veía como el frágil cuerpo de Tabitha temblaba. Sera una noche de bodas larga y amarga pensó Damon. 
***
Se quedaron parados en el improvisado altar mientras que los sirvientes ponían las mesas, donde se había creado el pasillo ahora estaba una fila de personas ansiosas de felicitar a la feliz pareja. Fue entonces cuando Tabitha abrió los ojos pero se negó a ver quien fuera su esposo. Murmuraba un suave gracias al recibir las felicitaciones por su matrimonio y en las ocasiones cuando recibía regalos se los pasaba a alguna de sus damas de compañía. No se permitió pensar en lo que pasaría en la noche de bodas, su madre la había versado en ese campo y cuando el bochorno fue mucho para ella mando a llamar a la comadrona para que terminara de explicarle.
Las mesas fueron dispuestas y la comida servida, Tabitha se sentó al lado izquierdo de su esposo, no hubo necesidad de alzarse el velo para comer, pues había perdido el apetito, no pronuncio palabra alguna y cuando su esposo intento tomarle de la mano para ser los primeros en bailar ella escondió las manos bajo las mesa y su cuerpo tembló más por miedo a la reprimenda de su esposo.
***
Damon hizo un gesto con las manos para indicar que se abriera el baile sin ellos.  El plato de comida de su esposa había sido retirado intacto y cuando fue remplazado por una tarta y la copa fue cambiada con una taza de té, él vio como ella estiro su brazo lentamente e intento tomar la taza, lo cual fue un desastre pues lo temblores le impidieron aquella pequeña tarea. Cuando él en su intento de consolarla puso su mano sobre la de ella, consiguió el efecto contrario. Tabitha se sobresaltó y sin previo aviso se paró y salió hacia sus habitaciones. Damon le siguió poco después, escuchando los virotes de los hombres ya borrachos. Se alzaba sobre sus gritos que pronto habría un heredero.
                                                                       ***
Él está molesto pensó Tabitha al entrar a la habitación, le he humillado frente a todos. No tenía ni unas horas de casada cuando había cometido tal acto, eso provocaría la ira de su ahora esposo. ¿Le golpearía? ¿La humillaría él? ¿Le dejaría sin alimentos encerrada en las habitaciones? Con cada nuevo pensamiento Tabitha se estremecía cada vez más has llegar al punto de que sus piernas no fueron capaces de sostenerla y cayo. Cuando Damon entro en la habitación, lo primero que vio fue a su esposa hecha un ovillo en el suelo, la tela de sus faltas enredada entre sus piernas. La chimenea estaba apagada y la escasa luz que se filtraba por la ventana revelaba la entrecortada respiración de la joven dama, Damon acallo un suspiro, alejando su mirada de Tabitha se topó con el lecho marital, donde consumaría el matrimonio. Él no tenía fuerzas para ello, cerró la puerta lentamente para impedir que Tabitha se diera cuenta de que había estado ahí.  En el pasillo Damon se topó con una doncella, le dio instrucciones de que prendiera el fuego y que llevara comida para su esposa. 

Con pasos cansados Damon camino hasta su antes habitación, por fortuna se encontraba vacía.