Alas rotas, una voz silenciada y un hueco en el pecho, de eso estaba hecho. De sueños perdidos, amor no dado, un abrazo olvidado y una ultima lagrima.
Cansado pero aun caminando, en silencio gritando y sin saberlo soñando.
Soy ignorado.
Pero...
Sabrás que no estoy cuando ya sea muy tarde, ya abrí los ojos y mis alas se curaron, mi voz regreso y es estridente. En mi pecho late un corazón valiente. Ahora mis sueños se volvieron realidad y mis lagrimas se transformaron en risas. Los caminos aunque largos ya no me cansan.
Ahora yo me veo.
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