Recuerdos del gato
después de tu marcha volví a esa habitación que tanto odiabas
entre por voluntad propia y preguntándome si hubiera sido mejor nunca salir de ella.
regrese a mi habitación oscura y fría pero esta vez fue diferente, deje la puerta abierta.
aun cuando te moleste que haya regresado tienes que entender que tengo que sanar mis heridas en algún lugar donde me sienta segura, y desde que ese lugar se marcho, es lo que me queda.
Hice promesas que ahora están rotas, ¿pero realmente importa?
¿cuantas promesas fueron rotas?
¿cuantas lagrimas fueron derramadas?
¿cuantas palabras fueron dichas en vano?
debo continuar
lo se, lo entiendo, ¡eso quiero!
pero entiéndeme
algo me dice: espera, solo espera un poco que el volverá
pero también me dice, no esas idiota, no volverá, entiérralo, quémalo, y no mires atrás que de nada servirá

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