Me gusta el silencio, se ha convertido en mi preciado tesoro. En mi cabeza y en este edificio solo escucho voces, voces gritando, hablando, juzgando... Pero en mi mente también hay voces y son las peores. Esas voces son eco de otras, repiten una y otra vez las mismas palabras horribles. Me dicen lo inútil que soy, lo fea que luzco, lo tonto de mis pensamientos, lo idiota de mi actuar y la lista sigue... Todas esas voces lo repiten y gritan, lo peor es cuando puedo verlas, y las lágrimas empiezan a salir y ahí es cuando creo que las voces dicen la verdad. En todo ese caos de voces y gritos hay una que susurra muy bajo apenas se escucha cuando todas están en silencio... Esa voz dice que soy especial, que importo, que soy bonita. Que mis lágrimas son valiosas... Y esa es la voz que más daño hace,..
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