viernes, 29 de julio de 2016

Bitácora del gato 
cuando desperté ya no me encontraba solo y con frió como es normal en mi, por el contrario sentía calor y a alguien a mi lado ¿habré muerto?, mire a mi alrededor y me percate que no estaba en mi guarida sino que en otro lugar junto con el Zorro... me salvo. Al mirarlo atentamente no pude evitar llorar, pues es el primero que me muestra algo de piedad 

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