su mente le creaba ilusiones, ponía voces en los silencios falsos. su mirada no enfocaba a nadie, las palabras que emitía no estaban dirigidas a alguien en especial.
muchos los llamaban locos, yo le decía: amor.
los cuchillos, navajas y tenedores estaban bajo llave, las llaves colgadas de una cadena alrededor de mi cuello.
el colo rojo no existía en la casa.
cuando le conoci, era diferente, risas, salidas, bailes y música era parte de su vida.
Ahora sus manos tiemblan tanto que no puede sostener una almohada. Dejo de recordarme la mayor parte del tiempo. Con cariño le observo mientras que juega con el piano "haciendo música".
Mi pobre amor, su esposa lo dejo cuando empezaron los ataques, sus amigos dejaron de visitarlo cuando no los reconoció, su familia viene cada tanto para "los conciertos"...
"tenerlo no es tu responsabilidad, nosotros podemos internarlo" decía su familia...
en los pocos momentos de lucidez él me pedía que no lo encerrara..
"no es un carga tenerle.. él y yo estamos bien".

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