Capítulo 6 Panem nostrum cotidianum da nobis hodie
El Cazador se despertó de un sueño inquieto, Lilith le había
arrastrado a su mundo de nuevo, Sombra le observaba en silencio, compartían más
que una lamentable habitación en el hotel de carretera. Ninguno dijo nada; Sombra volvió a abrazarlo
para dormir y Cazador le acobijo sin muchos ornamentos, un suspiro escapo de
Cazador, era consiente que esa noche no dormiría de nuevo, Lilith le estaría esperando
en aquel astral. Retornaron su viaje
apenas despunto el día. Los hombres
corruptos del cónclave negaron un posible infante estigmatizada, la contra
parte de aquellos hombres, un grupo de hermanas Clarisas Capuchinas afirmaron
en nombre de Dios que aquellas heridas eran de origen divino.
Sombra no había aceptado de buen grado aquella misión, pues
a ella no le interesaba ayudar a la Iglesia, pero no cuestiono cuando su
maestro le informo de aquel viaje. La preocupación de ella recaía en los
constantes viajes involuntarios de Cazador al reino de Lilith. Pronto su hambre
volvería, por el color en el aura de Cazador, Sombra sabía que él también tendría
que alimentarse.
- -Ve y busca en los astrales, llega hasta ella –
Cazador ordeno
Sombra cerró los ojos, su respiración se tornó lenta y sus
latidos menguaron, entrar a los astrales, era igual que nadar a contra
corriente en un cause turbulento lleno de rocas puntiagudas, una vez dentro del
astral todo de tornaba más fácil. Demonios la rodearon incitándola a seguirlos.
Sombra subió por los astrales, encontrando una oscuridad mayor que la anterior,
el frío espesaba. Una mansión rodeada de arcos y custodiada por gárgolas se
presentaba majestuosa en la cima.
Cazador aguardaba cerca del cuerpo inerte de Sombra, cada
pocos minutos ella se movía inquieta, señal de que había descubierto algo en
los astrales; ¿Cuántas veces había temido que ella no regresara? Quedar atrapado
en esos parajes era algo muy común. La pintura carcomida por el sol, las
cortinas descoloridas y el piso gastado de esa nueva habitación de hotel era un
reflejo casi perfecto de los ánimos de Cazador. Solo cuando tuviera todas las
respuestas él se sucedería en relativa paz. Bajo la vista de nuevo hacia el cuerpo de
Sombra, los brazos de ella tenían rasguños y empezaba a hablar en una lengua más
antigua que el Arameo.
- - Regresa, Sombra
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