miércoles, 7 de septiembre de 2016

erase una vez... 1

Yo tenía nueve años cuando  el señor al que yo llamaba padre me vendió a un traficante de esclavos, mi padre gano tres monedas de cobre por mí; viaje durante  dos años  con personas que habían corrido la misma suerte que yo, cada día que pasaba mi mente divagaba para poder sobrevivir a suplicio por el cual yo pasaba, ya había perdido mi nombre, ahora era un simple numero… sobreviví a 55 subastas antes de llegar a la ciudad de Bring.
El traficante ya estaba harto de mi y por último intento venderme a la dueña de un burdel; ella era una señora muy guapa que vestía un bonito vestido azul; ella tan solo me miro, por la expresión que puso no le agrado lo que vio… mi cara estaba cubierta de sangre y de polvo, mis brazos tenían moretones y barro, ni que decir de mis manos que estaban dañadas por trabajar en el pequeño huerto que tenía mi madre, la ropa que traía puesta no era más que harapos; ahora que he crecido me doy cuenta de lo que pensó aquella madame: “aquella mocoso no es bonita, no atraerá  clientes…”   

¾    Señor le doy cuatro monedas de cobre por la mocosa…
¾    Pero señora mírele bien cuando ella crezca será muy buena para su negocio, ella cuesta cinco monedas de cobre – dijo el traficante yo solo miraba al piso ya había aprendido a no discutir con él, y a no levantar la mirada, unas lagrimas empezaron a caer al darme cuenta del destino que seria mío si me quedaba…
¾    Le doy una moneda de oro por la niña… y dos de plata por los demás esclavos- escuche que decía una tercera persona, un hombre, de muy buena familia puesto que llevaba unos zapatos muy bonitos y de muy buena calidad

El traficante se empezó a regocijar en cuanto aquel caballero le dijo la cantidad que dinero dispuesto a pagar por nosotros
¾    Mi señor le aseguro que esa niña no ha sido tocada por ningún hombre, ya sabe lo que quiero decir usted será el primero así que la niña val….
El traficante no logro terminar su frase ya que el caballero le atesto un golpe tal  con su bastón que hizo que se callaran…
¾    Eres un ser despreciable al pensar que yo quiero esa niña para tales cosas  

¾    Si mi lord tiene usted razón venga por aquí y le mostrare los demás esclavos….

No hay comentarios:

Publicar un comentario