Yo tenía nueve años
cuando el señor al que yo llamaba padre
me vendió a un traficante de esclavos, mi padre gano tres monedas de cobre por
mí; viaje durante dos años con personas que habían corrido la misma
suerte que yo, cada día que pasaba mi mente divagaba para poder sobrevivir a
suplicio por el cual yo pasaba, ya había perdido mi nombre, ahora era un simple
numero… sobreviví a 55 subastas antes de llegar a la ciudad de Bring.
El traficante ya
estaba harto de mi y por último intento venderme a la dueña de un burdel; ella
era una señora muy guapa que vestía un bonito vestido azul; ella tan solo me
miro, por la expresión que puso no le agrado lo que vio… mi cara estaba
cubierta de sangre y de polvo, mis brazos tenían moretones y barro, ni que
decir de mis manos que estaban dañadas por trabajar en el pequeño huerto que
tenía mi madre, la ropa que traía puesta no era más que harapos; ahora que he
crecido me doy cuenta de lo que pensó aquella madame: “aquella mocoso no es
bonita, no atraerá clientes…”
¾ Señor le doy cuatro monedas de cobre por la mocosa…
¾ Pero señora mírele bien cuando ella crezca será muy buena para su
negocio, ella cuesta cinco monedas de cobre – dijo el traficante yo solo miraba
al piso ya había aprendido a no discutir con él, y a no levantar la mirada,
unas lagrimas empezaron a caer al darme cuenta del destino que seria mío si me quedaba…
¾ Le doy una moneda de oro por la niña… y dos de plata por los demás
esclavos- escuche que decía una tercera persona, un hombre, de muy buena
familia puesto que llevaba unos zapatos muy bonitos y de muy buena calidad
El traficante se
empezó a regocijar en cuanto aquel caballero le dijo la cantidad que dinero
dispuesto a pagar por nosotros
¾ Mi señor le aseguro que esa niña no ha sido tocada por ningún hombre, ya
sabe lo que quiero decir usted será el primero así que la niña val….
El traficante no
logro terminar su frase ya que el caballero le atesto un golpe tal con su bastón que hizo que se callaran…
¾ Eres un ser despreciable al pensar que yo quiero esa niña para tales
cosas
¾ Si mi lord tiene usted razón venga por aquí y le mostrare los demás
esclavos….
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