lunes, 26 de septiembre de 2016

erase una vez 8

Salieron temprano  de la posada y siguieron su viaje hacía Inverness. Ella había soñado que jugaba con un joven cerca de un lago de agua cristalina en una tarde de verano, los ojos grises de él brillaba de alegría esa mi mirada le parecía conocida, en algún lugar la había visto, ¿pero en dónde?
Se detuvieron al medio día para que los caballos descansaran y tomaran algo de agua, un riachuelo corría cerca.
-       ¿quieres ir a ver de cerca el rio? – dijo Damon – algunos de los soldados irán a pescar, si quieres ir a observar, solo tienes de decirme.-  Ella se le quedo viendo con extrañeza, nadie la había tratado con gentileza.
-       Me gustaría ir, si usted me deja – dijo Tabitha en voz baja.
-       Entonces vamos
Caminaron junto hasta que llegaron al riachuelo, el agua estaba un poco turbia debido a  la lluvia de anoche, algunos de los soldados se habían deshecho de la armadura y solo llevaban un chaleco de cuero, otros también se habían quitado el chaleco y solo llevaban puesta una camisa de lino blanco. Algunos estaban pescando, unos pocos se habían deshecho de las botas y entrado al agua, el riachuelo no era muy profundo. Media hora después, las cinco mujeres que Damon había comprado junto con otros tres hombres preparaban la comida.
Dos horas después guardaron todo y siguieron su camino. Tabitha observo el camino y vio que el otoño ya estaba afectando a los árboles, las hojas de estos se teñían de colores amarillos, rojos y anaranjados. Ella no supo en qué momento se durmió, el movimiento de carruaje la arrullaba.
Cuando despertó ya era de noche. Intento buscar a tientas a Damon pero un estaba en el carruaje, el miedo amenazaba con apoderarse de ella, él era el único que se había portado amable con ella, y si la huera abandonado, y si los hubieran atacado, sintió miedo y desesperación.
-       Tabitha – le llamo alguien – cariño, tendremos que acampar no hay posadas cerca, tendrás que dormir en el carruaje – ella se dio cuenta de que era Damon el que le hablaba desde la ventana del carruaje.
-       ¿En donde estamos? – pregunto ella con voz soñolienta
-       Cerca de las colinas de Nott, al sur de Brig. – le dijo. Ciertamente ella no sabía dónde que daba el lugar, pero un cierto alivio la inundo.
La mujeres se encargaron de la cena, ella se acerco al fuego, aun con la capa puesta tenia frio, Damon había tenido razón hacia mas frio aquí. La cena consistió de un estofado con papas y pan frio. Ella no se quejo esto era mucho mejor que le daba el traficante. La noche se hacía cada vez más cerrada, y el frio aumentaba. Tabitha tiritaba del frio.
-       Mi niña, ¿Por qué no te vas a dormir? Ya es tarde y hace frio, ve y duerme – dijo Damon cercándose a la pequeña.
-       No quiero dormir, tengo miedo -  dijo Tabitha apenada.
-       Bueno – él suspiro -  entonces ven acércate para que pueda cubrirnos a ambos con mi capa.

Ella se acerco, y él la tapo con su capa. El frio que sentía se disipo rápidamente, le dio la bienvenida al calor. Tabitha se acurruco más cerca y se apoyo en su pecho, ella podía escuchar los latidos del corazón de él, pronto se quedo dormida.

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